Para el mantenimiento ordinario se recomienda fregar el piso con agua y ácido muriático, o clorhídrico en su lugar ( asegurarse de que la solución esté diluida entre el 10 % y el 30 %), y luego aclarar con agua pura.
Cuando la baldosa esté completamente seca, será posible volver a pasar el tratamiento de cera o aceite. En esta ocasión se pueden dar hasta 3 manos, pero el piso debe secarse bien antes de pasar a la mano siguiente.
Para evitar que se altere el efecto de este tratamiento, se recomienda el uso de jabones neutros bien diluidos con agua cada vez que se limpie el pavimento. Se puede repetir el tratamiento después de un año; aunque el cristalizado que se formará con el tiempo evitará tener que repetirlo con frecuencia.
Consumos:
Cera de abeja 200 g/m2
Aceite de lino 150 g/m2